EL ARTE: ¿Cómo nos permite el trabajo con nuestras emociones?

A través de nuestro diario vivir y las diferentes situaciones a las que nos enfrentamos, podemos experimentar múltiples estados de ánimo, diferentes emociones y sensaciones agradables o desagradables, y en general diversas manifestaciones en nuestro cuerpo que se convierten en medidores del impacto e importancia que estas experiencias tienen en nosotros. 

Dichos estados emocionales pueden ser pasajeros y poco movilizadores, o, por el contrario pueden convertirse en huéspedes permanentes que complejizan nuestra experiencia de vida, aumentan el estrés emocional, y pueden desencadenar múltiples problemáticas o conflictos con nosotros mismos, con quienes están a nuestro alrededor o con nuestras labores cotidianas.  

Aprender a relacionarnos con nuestro mundo emocional se convierte entonces en una de las capacidades más importantes a desarrollar, si queremos aumentar nuestros niveles de bien-estar, fortalecer la resiliencia, el manejo de relaciones, avanzando en nuestro crecimiento personal y de respuesta asertiva ante las situaciones que enfrentamos día a día, soltando el control para dejar fluir la vida. 

 

Las artes como vía de expresión y gestión emocional

Dentro del abanico de posibilidades que podemos encontrar para gestionar nuestro mundo emocional, contamos con múltiples herramientas artísticas que se convierten en un aliado que favorece la “expresión” y la toma de consciencia de aquello que está aún a nivel inconsciente, y que nos puede estar lastimando interiormente; nos abren el camino para fomentar “vías de comunicación”, que permiten la liberación de situaciones que no hemos podido elaborar por otros medios, favoreciendo así el tránsito de experiencias difíciles y un mayor equilibrio emocional.

El contacto personal a través de la “libre expresión creativa” despierta nuestros sentidos, proceso que a su vez cultiva el camino para desplegar las capacidades que tiene nuestro hemisferio cerebral derecho, responsable de procesos asociados a la imaginación, la intuición, el contacto y gestión emocional, el sentido artístico y musical, el pensamiento holístico y la sensorialidad, entre otros, despertando así nuestro lado sensible y la posibilidad de ver el mundo en “diferentes matices, sabores, olores, colores y texturas”.

Se pueden encontrar grandes beneficios para nuestra salud integral a través del trabajo con herramientas artísticas. A continuación te contamos sobre algunos de ellos y te compartimos algunas recomendaciones para que puedas trabajar con estas herramientas:

Beneficios

  • Mejor gestión y regulación de emociones 
  • Mayor desarrollo de la inteligencia emocional 
  • Explorar y ampliar la imaginación y la creatividad
  • Mejorar habilidades físicas y motoras 
  • Conectar con nuestra sensibilidad 
  • Mejora la concentración, atención y memoria
  • Nos conecta con el disfrute, la alegría y la expresividad
  • Nos permite un mayor autoconocimiento
 

Recomendaciones 

  • GARABATEAR: toma una crayola o un color y permítete trazar líneas y dibujos sobre una hoja sin ningún objetivo o intención, simplemente dejando que tu mano fluya sobre ella y que exprese cualquier movimiento que quiera hacer. Esto favorece la distensión emocional y la exteriorización de sensaciones que muchas veces no podemos comprender. Recuerda que si realizas este tipo de ejercicio con tu mano no dominante, aumentas el potencial de estimulación de tu hemisferio cerebral derecho. 

  • COLOREAR: el contacto con los colores, las formas y los patrones nos permite explorar nuestra creatividad, disfrutar del contacto con nuestros sentidos y permitirle a nuestro cuerpo conectar con la sensibilidad y con la descarga de pensamientos que nos pueden estar agobiando. Para este ejercicio, te recomendamos dos maneras de hacerlo: la primera a través de figuras tipo mandala en las que encuentras múltiples opciones para divertirte y disfrutar coloreando a través de los espacios que estas figuras sugieren como guía. La segunda de ellas, a través de una hoja blanca en la que puedes practicar el proceso del dibujo libre bien sea desde tu imaginación, o desde un modelo que quieras replicar en tu hoja. Utiliza para esto diferentes recursos como crayolas, colores, marcadores o incluso pinturas, y pon a volar tu imaginación. 

 

No olvides que para conseguir cambios significativos en nuestras vidas, se necesita de entrenamiento continuo en hábitos saludables y comportamientos que fomenten formas diferentes de relacionarnos con lo que nos pasa. Te invitamos a incluir estas recomendaciones dentro de tu agenda cotidiana para fomentar un mayor equilibrio que permita un menor estrés emocional y mental. 

Y recuerda, si consideras que necesitas apoyo para trabajar a mayor profundidad contigo [email protected], podemos acompañarte en este camino, escríbenos: https://trinidadsalud.com/contacto/

Santiago Arjona Pachón

Director estratégico Trinidad 

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