Arcilla, transformación y vida.

La Madre Tierra nos acoge de muchas maneras, es nuestra casa, provee nuestra nutrición, recibe nuestros desechos, externos e internos. Ella está siempre presente, seamos o no conscientes; tanto, que podemos hacer rituales para entregar a la tierra nuestros dolores, cargas, preocupaciones y ella los acoge y transforma. Comemos, olemos, recorremos sus innumerables paisajes ¿Pero, qué le devolvemos?

¿Qué pasaría si decidiéramos tomar parte activa en la construcción de un cambio hacia el bien-estar no sólo para nosotros sino también para nuestro entorno?

A menudo utilizamos la arcilla como elemento que conecta con nuestra energía sanadora. Esta es una poderosa herramienta que activa nuestros dos hemisferios del cerebro, la arcilla nos relaja, nos permite jugar, crear, transformar e ilustrar nuestro mundo interior. Al mismo tiempo que esto sucede nuestra piel absorbe minerales sanadores. Según la calidad y color de la arcilla puede contener propiedades antiácidas, cicatrizantes, antiinflamatorias, analgésicas, gracias a su alto contenido en magnesio, potasio, aluminio, óxido de hierro, etc.

Ahora bien, con arcilla mezclada con tierra abonada y semillas se puede crear un bosque en potencia. Las bolas de semillas son un método de germinación/reforestación inventado por Masanobu Fukuoka, donde la arcilla crea una capa protectora que garantiza que las semillas sólo se germinarán en condiciones óptimas de humedad, y mientras que esto sucede son protegidas de insectos y otros posibles depredadores. Son muy sencillas de preparar, utilizas arcilla en polvo, tierra bien abonada y semillas. Una vez mezcladas la arcilla y la tierra se humedece hasta que se pueda amasar, se agregan las semillas y se moldean las bolas. Una vez las bolas de semillas se secan pueden ser esparcidas por carreteras, potreros, incluso desde una avioneta!

Gracias a la arcilla tenemos en nuestras manos la posibilidad del cambio, para nosotros mismos y para el planeta. ¡Con ella podemos amasar esperanza, transformación, alegría, color y vida!

Anímate! Compra semillas, tierra abonada, arcilla y construye tu propio bosque!

Manos a la masa!

Adriana Cuellar

Maestra en artes plásticas y sanadora a través del arte.

Asesora Trinidad

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